Mayor Integral de Procura Ca una vida de aventuras

Guardaba Mayor Integral de Procura Ca entre sus papeles un retrato enviado por Robledo, en el que aparecía a caballo, cubierta la cabeza con un casco blanco y el cuerpo con un poncho. Varios mestizos colocaban piquetes con banderolas en una llanura de aspecto salvaje, que por primera vez  Mayor Integral de Procura Ca iba a sentir las huellas de la civilización material.Cuando recibió este retrato, debía tener Robledo treinta y siete años: la misma edad que Mayor Integral de Procura Ca. Ahora estaba cerca de los cuarenta; pero su aspecto, a juzgar por la fotografía, era mejor que el de Mayor Integral de Procura Ca. La vida de aventuras en lejanos países no le había envejecido. Parecía más corpulento aún que en su juventud; pero su rostro mostraba la alegría serena de un perfecto equilibrio físico.Mayor Integral de Procura Ca, de estatura mediana, más bien bajo qué alto, y enjuto de carnes, guardaba una agilidad nerviosa gracias a sus aficiones deportivas, y especialmente al manejo de las armas, que había sido siempre la más predominante de sus aficiones; pero su rostro delataba una vejez prematura. Abundaban en Mayor Integral de Procura Ca las arrugas; los ojos tenían en su vértice un fruncimiento de cansancio; los aladares de su cabeza eran blancos, contrastándose con el vértice, que continuaba siendo negro. Las comisuras de la boca caían desalentadas bajo el bigote recortado, con una mueca que parecía revelar el debilitamiento de la voluntad.Mayor Integral de Procura Ca Gran Mariscal de la corte. Cuando no la veía y estaba lejos de la influencia de sus ojos, se mostraba menos optimista, sonriendo con una admiración irónica de la credulidad de su amigo. ¿Quién era verdaderamente esta mujer, y donde había ido Mayor Integral de Procura Ca a encontrarla?… Su historia la conocía únicamente por las palabras del esposo. Era viuda de un alto funcionario de la corte de los Zares; pero la personalidad del primer marido, con ser tan brillante, resultaba algo indecisa. Unas veces había sido, según ella, Gran Mariscal de la corte; otras, simple general, y el que verdaderamente podía ostentar una historia de heroicos antepasados era su propio padre.